Mejora la competitividad del peso
La depreciación del tipo de cambio real, operada desde el mes pasado a la fecha, mejoró la competitividad regional del peso y aumentó la capacidad de intercambio de la moneda nacional por primera vez desde junio de 2009.
La economía uruguaya mostró en el bimestre julio-agosto signos alentadores en el renglón financiero, pero el escenario sindical pone incertidumbre y amenaza con incrementar la conflictividad laboral en la segunda mitad de 2010.
Según el informe de coyuntura de la consultora Oikos de julio-agosto de 2010, la competitividad del peso comenzó a dejar de ser un problema en áreas donde desde hacía meses había conflicto.
De hecho, el informe anotó que la competitividad recuperó terreno en la región.
El tipo de cambio real (TCR) tuvo su primer crecimiento mensual en julio de 2010, desde junio de 2009, informó el documento.
La suba del 6% (en el TCR) fue el resultado de la importante depreciación mensual (10,3%) de la moneda local, lo que permitió recuperar la pérdida de competitividad registrada en la primera mitad del año, indicaron los analistas de la consultora.
No obstante, el documento consignó que “hay que retrotraerse a los meses previos a la crisis de 2002 para encontrar niveles tan bajos de índices”.
Para Oikos, el resultado de este cambio fue alentador.
“La variación positiva mensual del TCR se verificó tanto en relación a los países de la región (6,4%) como fuera de ella (5,5%), así como con todos los países que integran el indicador confeccionado por el BCU”, aseguraron.
La mejora mensual no sólo se logró respecto de Brasil (0,6% en lo que va del año), donde la relación ya era ventajosa para Uruguay desde meses anteriores, sino también con relación a Argentina, donde el tipo de intercambio era francamente negativo para Uruguay desde los últimos años a la fecha.
“Producto de la importante depreciación de la moneda local, el tipo de cambio real (TCR) tuvo su primer crecimiento mensual en julio de 2010 desde junio de 2009, el que obser- varía leves mejoras en el corto plazo”, indicó el documento.
Pronosticó, además, mejoras en el valor de intercambio del peso uruguayo respecto de las áreas con las que habitualmente comercia.
“Consistente con una leve suba del tipo de cambio nominal a nivel doméstico y en Brasil (aunque mayor que en Uruguay), el TCR global y regional observaría leves mejoras en el corto plazo. La determinación de la evolución futura del TCR extrarregional está supeditada a la materialización de la apreciación del yuan y la evolución de la paridad euro-dólar”, señaló.
Según las estimaciones de Oikos, se produjo una mejora de la competitividad mensual del 6% y del 3,3% para la primera mitad de 2010.
Contracara
Con estas reflexiones, el análisis de Oikos quitó el tema cambiario de la polémica sobre la competitividad del país en sus relaciones de intercambio, pero encendió algunas otras luces amarillas.
El primero de los problemas que la consultora avizoró para los próximos meses fue el incremento de la conflictividad laboral a partir de las demandas de los consejos salariales.
En junio, el gobierno dio a conocer los lineamientos de la actual ronda de las Consejos de Salarios, que “incluyen reglas en la negociación que contienen cambios sustanciales respecto de las instancias anteriores”.
“El más relevante es que en la nueva ley de Negociación Colectiva el gobierno no cuenta con el poder de incidir en la determinación de la política salarial. Si trabajadores y empresarios llegan a un acuerdo, aunque éste sea diferente a los lineamientos oficiales, el gobierno deberá aceptarlo dado que lo resuelto en este ámbito tiene valor legal”, sostiene.
A partir de estas nuevas reglas de juego, los analistas de Oikos recordaron que la postura del empresariado ha sido la de expresar que las pérdidas salariales reclamadas por los trabajadores ya se habrían recuperado en las negociaciones de la anterior administración, considerando que los ajustes ahora deberían tener en cuenta el crecimiento de la economía y no la relación entre el Producto Bruto Interno y el empleo, tal como recomendó la administración.
El panorama parece ser de fuerzas encontradas.
“Mientras que los trabajadores de los sectores privado y público han manifestado que no aceptarían la propuesta del gobierno, las empresas mantienen la estrategia de recusar la normativa actual para que esta sea modificada.
Considerando ambas posiciones y los cambios que contiene la nueva ley de Negociación Colectiva, es dable esperar que en el segundo semestre del año se aprecie un mayor nivel de conflictividad a pesar de la firma de convenios (por mayoría de las partes), los cuales podrían no ser aceptados por los sindicatos, lo cual determinarían movilizaciones obreras”.
El informe también auguró que la inflación que se deberá esperar estará por encima de la previsión oficial. “Los precios -mayoristas y minoristas- retomarían una tendencia ascendente (con altibajos), por lo que la inflación se situaría por encima de la cota máxima (7%) del rango objetivo del Banco Central del Uruguay (BCU)”, indicó el análisis.
Fuente: Ultimas Noticias