De cada $ 100 que tienen prestado los bancos $ 44 son a las familias
De cada $ 100 en créditos concedidos por el sistema bancario en UI, pesos, y dólares a fin de enero, casi $ 50 eran préstamos otorgados a las familias, ya sea para compra de vivienda, vehículo o para consumo, según datos del Banco Central (BCU).
Concretamente, al cierre del mes pasado el stock total (vigentes más vencidos) de créditos al sector privado no financiero otorgado por el sistema bancario -bancos públicos, privados, casas financieras y cooperativas- se ubicó en US$ 6.974 millones, de los cuales unos US$ 3.079 millones fueron concedidos a las familias.
Los hipotecarios son los que tenían el mayor stock de créditos otorgados por el sistema bancario con un monto de US$ 1.687 millones a enero. Allí era decisiva la participación de la cartera de préstamos del Banco Hipotecario, originada en algunos casos décadas atrás. La morosidad de estos activos bancarios era a esa fecha de 25,6%.
Dentro del crédito otorgado a las familias, en segundo lugar, se posicionaron los préstamos al consumo, por un volumen significativo: US$ 1.374 millones (3,6% morosidad).
En el tercer, cuarto y quinto lugar se ubicó el sector primario: el rubro "Explotación ganadera" concentró una cartera de préstamos por US$ 215,8 millones (1,1% la morosidad), "Producción, procesamiento y conservación de carne" contaba con US$ 200 millones (morosidad casi nula), y "Cultivos de productos agrícolas en combinación con la cría de animales (explotación mixta)" que presentó una cartera de US$ 186 millones (morosidad de 0,5%).
Privados. A fines del primer mes del año, los préstamos al consumo de las familias eran la línea de crédito que tenía el mayor volumen otorgado dentro de los bancos privados, con un total de US$ 467 millones.A estos se le suman los créditos inmobiliarios con un monto de US$ 236 millones.
En segundo plano se ubicaban los préstamos para "venta al por mayor de productos agrícolas" sumaron US$ 159 millones, y posteriormente con US$ 145 millones se ubicó el rubro "Producción, procesamiento y conservación de carne".
A su vez, la calidad de dicha cartera medida por el porcentaje de los créditos vencidos en relación al total se ubicó en niveles aceptables.
Así, la morosidad de los préstamos al consumo por parte del sector privado era al fin de enero de 5,2%, la de los préstamos inmobiliarios de 0,6% a igual momento, la de los créditos para productos agrícolas alcanzó a 0,14%, y la de los créditos para el sector "Producción, procesamiento y conservación de carne" era casi nula.
Públicos. Por otra parte, los bancos públicos (BROU y BHU) también tenían a esos sectores como los más significativos en el total de su cartera de créditos, en particular por el peso de los destinados a la vivienda que otorga el Hipotecario.
Concretamente, la cartera por el monto más importante era la de créditos inmobiliarios con US$ 1.450 millones. La morosidad de estos activos bancarios era a fin de enero de 29,7%.
En segundo lugar se ubicaron los préstamos al consumo -donde el BROU con el crédito social es un actor clave- que totalizaron US$ 889 millones. Estos préstamos que en muchos casos se descuentan de los sueldos contaban con una tasa de no pago del 2,7%.
También el sector agropecuario tiene una porción significativa en la cartera total de los bancos públicos.
El sector "Cultivos de productos agrícolas junto a la cría de animales" acumuló créditos por US$ 109 millones al fin de enero, y el rubro "Explotación ganadera" concentró una cartera de préstamos por US$ 104 millones. La morosidad de estos préstamos al agro era inferior al 1%.
En tanto los préstamos al sector textil ("Preparación e hilatura de fibras textiles y tejeduría de productos textiles") totalizaban unos US$ 70 millones.
Instituciones apuntan a colocar más créditos
El escaso premio que pagan las colocaciones en el exterior sumado al crecimiento que se prevé que tenga la economía local este año hicieron que los gerentes de los bancos locales tomaran como meta el elevar su stock de crédito en dos dígitos y así, al menos, obtener algo de rentabilidad.
Mientras en algunos bancos se planea profundizar la oferta tratando de colocar más líneas de préstamos a través de los clientes que ya cuentan, otros analizan cómo elevar su stock sin afectar los niveles de riesgo. Varios gerentes de bancos consultados por El País sostienen que las familias serán unos de los más demandantes, especialmente a través de las tarjetas de crédito. También se prevé un crecimiento de los préstamos hipotecarios.
En tanto, la expansión de la economía hace prever a los gerentes de instituciones financieras que quienes demanden crédito también sean las empresas, especialmente vinculadas al sector agropecuario e industrial.
Fuente: El País Digital
Por Nicolás Ponce de León