El valor de una buena experiencia de compra
Muchas estrategias de marketing de empresas se centran en la captación de clientes cuando en realidad está comprobado que lo más importante para la empresa es la mantención y fidelidad de sus clientes. Para lograrla, repasemos algunas de las buenas prácticas para ofrecer una buena experiencia de compra.
En primer lugar lo más importante nunca perder de vista al cliente, que es la razón de ser de la empresa y que los clientes satisfechos son la mejor promoción que una empresa pueda tener. Un error que cometen las empresas es subestimar la importancia de una queja, en función de que hay muchos clientes que reciben un servicio similar de nuestra empresa y no emiten reclamos.
En este sentido debemos valorar positivamente el hecho de que nuestros clientes reclamen, para obtener de ellos una oportunidad de mejora de nuestro servicio. Algunas investigaciones señalan que un cliente que formula un reclamo y recibe una respuesta satisfactoria está más dispuesto a repetir la compra que uno naturalmente satisfecho.
Se debe tener en cuenta también que la compra no termina cuando se cierra una venta, ya que el cliente seguirá teniendo en su poder el producto o servicio una vez que lo adquiere. Esto es particularmente importante para el caso de bienes durables, en donde los consumidores no solo buscan determinadas prestaciones, sino que una vez que adquieren lo que necesitan, esperan que la empresa les dé respaldo en caso de requerir asistencia.
Con información de Puro Marketing