Ante reclamo de vecinos, IMM refuerza controles de boliches
La comuna y el municipio CH iniciaron un operativo especial en la zona de Pocitos. Los vecinos de Pocitos Nuevo se quejan por ruidos molestos.
Las noches de verano invitan a los montevideanos a salir a entretenerse al aire libre. El clima cálido y el ambiente festivo del fin de año son la excusa para juntarse en un bar. Pero, mientras los clientes de los boliches se divierten, los vecinos se quejan y reclaman por los ruidos molestos generados en la noche.
Ante el aumento en la concurrencia de personas a esos boliches y las crecientes quejas de los vecinos, la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM), en coordinación con la Alcaldía de la zona (Municipio CH), inició un operativo especial de fiscalización sobre los ruidos generados en los boliches de esa y en otras zonas de Pocitos y Punta Carretas, informó a El Observador el alcalde de esos barrios, Luis Luján.
El gobierno zonal dispuso dos equipos inspectivos para “intensificar” los operativos de control entre las 22 y las 4 horas de los días viernes y sábado, sostuvo Luján. Las dotaciones refuerzan la fiscalización de rutina que realiza periódicamente el cuerpo inspectivo de la IMM, el servicio de Inspección General, en los dos barrios con mayor actividad nocturna.
“Hay una gran concentración de boliches en Pocitos que generan ruidos y distorsionan la vida cotidiana de los vecinos”, afirmó el alcalde. “La gente sale a fumar y hace escándalos en la vía pública”, agregó.
La IMM también controla y multa a aquellos vehículos que obstruyen calzadas y entradas de domicilios. Los inconvenientes en el tránsito es otro de los reclamos frecuentes de los vecinos. Otras zonas Si bien los comercios ubicados sobre ese tramo de Luis Alberto de Herrera son el centro de los reclamos por ruidos molestos que recibe la comuna en la zona, hay otros bares de Pocitos y Punta Carretas que también generan quejas de vecinos.
Sobre 21 de setiembre, a la altura del Parque Villa Biarritz, también se concentran tres boliches con afluencia de público en la noche. En la esquina de Enrique Muñoz y Scosería, hay otros tres. En tanto, en la proximidad de la plaza ubicada en las calles Bompland y Montero, en Punta Carretas, están instalados cinco pubs o restaurantes.
El volumen de la música después de la medianoche no debe superar los 39 decibelios, según la normativa internacional. El secretario general de la IMM, Ricardo Prato, afirmó que es “imposible cumplir ese límite en esta ciudad”. El jerarca afirmó que el ruido ambiente promedio en la zona de Pocitos es de 45 decibelios.
La IMM clausuró el año pasado un boliche ubicado en 26 de marzo y Barreiro, y otro instalado en 21 de setiembre y Berro, tras reiteradas sanciones económicas por superar el nivel permitido del volumen de la música. Este último, abrirá ahora en Luis Alberto de Herrera.
“El tema es que lo que antes hacía la barra de muchachos en la esquina ahora lo hace la gente alrededor del boliche, que le presta un servicio más, que no es solamente venderle un poco de alcohol”, afirmó Prato.
El secretario general de la IMM advirtió que los hechos ocurridos fuera de los locales dependen de la Policía y explicó que si hay denuncias de desmanes la comuna deriva el caso al Ministerio del Interior.Los montevideanos que viven próximos a boliches o discotecas pueden solicitar a la comuna que inspeccione el nivel de decibelios emitidos por el local.
Los fiscalizadores municipales deben ingresar al domicilio del denunciante para realizar el control. La medición la toman desde un dormitorio de la propiedad. Comercios negocian cámaras con Policía
El Ministerio del Interior y los comerciantes de la zona de Pocitos Nuevo negocian la instalación de cámaras de videovigilancia a lo largo de la avenida Luis Alberto de Herrera, desde Rivera hasta la Rambla. Además de los boliches, en ese tramo también está ubicado uno de los principales centros comerciales de la ciudad, el Montevideo Shopping. Previo a la instalación, el Ministerio estudia la mejor ubicación para cada cámara.
Fuente: Observa