DGI creará app para facturación electrónica de pequeños comerciantes

Funcionará por la página web y busca mitigar el costo de entrada al sistema

La Dirección General Impositiva (DGI) evalúa distintas modalidades de incorporación al régimen de facturación electrónica que contemple a todo el universo de empresas que en 2019 obligatoriamente deberán ser emisores electrónicos.

El fisco está enfocado a las necesidades de los contribuyentes más chicos, de modo que los costos de ingreso al sistema sean acordes a su escala. En diálogo con el programa Quién es quién de Diamante FM y Televisión Nacional, el director general de Rentas, Joaquín Serra, dijo que se trabaja en el diseño de un sistema de facturación electrónica que funcionará a través de la página del organismo.

“Hay un número de contribuyentes que no emite más de 100 facturas al mes, generalmente en servicios personales. Desarrollaremos una aplicación que corra en nuestro propio portal para que el contribuyente pueda facturar desde el portal”, dijo Serra.

El jerarca añadió que también se está pensando en soluciones de otro tipo para contribuyentes de escasa dimensión económica que facturan al consumo final, como almacenes y panaderías, por ejemplo. En ambos casos son contribuyentes con ventas anuales por debajo de 4 millones de unidades indexadas (unos $ 15 millones).

“La generalización de la facturación electrónica está siendo una fuente de información bien importante para mejorar los controles y hacerlos de forma más efectiva”, dijo Serra. Los comprobantes fiscales electrónicos representan hoy el 66% de la documentación emitida en el país con unas 10 mil empresas incorporadas.

Consultado sobre los desafíos del organismo, Serra apuntó a mejorar la explotación de la información que ya se tiene y que “es mucha”.

“Haciendo buenos análisis permite mejorar los controles, que no están basados en inspecciones, sino en facilitar el cumplimiento y también identificar contribuyentes de riesgo para someterlos a controles más intensivos”, dijo.

A modo de ejemplo, mencionó el formulario en línea que se utilizó este año para la campaña del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Las personas obligadas a presentar la declaración jurada tenían precargada la información de sus ingresos, retenciones y deducciones en conocimiento de la DGI, que podían ratificarla o corregirla. Para hacer la declaración este año la mitad de los contribuyentes optó por consultar el formulario en línea. La DGI evalúa extender la modalidad a la gestión de otros impuestos.

Consultado sobre la evaluación de la recaudación, que creció 6,2% en los primeros ocho meses del año respecto a 2016, Serra señaló tres motivos: el repunte de la economía, la mejora de los controles y las medidas de ajuste fiscal dispuestas por el gobierno a principio de año.

Hoy aproximadamente el 90% de las inspecciones que realiza la DGI terminan en reliquidación de impuestos. “La efectividad que tenemos en las inspecciones se origina en que no inspeccionamos cualquier contribuyente, sino que previamente hicimos un análisis y vamos a inspeccionar al contribuyente que tiene indicios de riesgos o que por cruce de datos tiene inconsistencias”, apuntó.

Una modalidad que la DGI sigue utilizando es el envío de cartas a potenciales evasores en donde se señala, entre otras cosas, la probabilidad de ser auditado por inspectores del organismo y la multa a pagar en el caso de detectarse una evasión.

Según Serra, eso ha contribuido a que más empresas se pongan al día y regularicen su situación. El último control realizado en empresas del literal E (con facturación inferior a 305 mil UI anuales, $ 1,1 millones a valores de hoy) llevó a que el pago de impuesto por esa categoría se incrementara 80%.

Fuente: El Observador