Empresarios reticentes a tomar personal pese a mayor actividad

La mejora del contexto macroeconómico de a poco comienza estabilizarse en la región, pero es seguida “de atrás”por la situación general de las empresas uruguayas. De hecho, pese a las expectativas de mayor producción y mejora de la rentabilidad, las firmas locales se mantienen reticentes a expandir el empleo.

Además, la evaluación de la gestión del gobierno se conservó prácticamente estable, según los resultados de la 16° Encuesta de Expectativas Empresariales realizada por la consultora Deloitte a principios de octubre a 335 gerentes y altos ejecutivos de compañías que operan en el país.

Si bien las respuestas vinculadas con las principales variables de las empresas reflejaron situaciones notoriamente dispares, la valoración de la evolución de la rentabilidad en el último año pautó un deterioro frente al relevamiento anterior (abril), aunque el saldo neto de respuestas respecto a las perspectivas en esa materia se tornó positivo. En concreto, el 25% aguarda una mayor rentabilidad y el 18% espera una disminución. En cambio, consistente con un panorama de las expectativas de un sostenido crecimiento económico en 2018, sí se profundizó la expectativa de mayor producción en las empresas respecto a lo observado en relevamientos anteriores. Como consecuencia, el saldo neto de respuestas positivas fue de 34%, lo que significó la cifra más alta en los últimos seis años.

A pesar de las expectativas de mayor producción y mejora de la rentabilidad, las empresas se mantienen reticentes a expandir el empleo, solo el 11% de los empresarios aguarda un aumento y apenas el 5% de los ejecutivos manifestó estar revisando al alza sus planes de contratación para el próximo año. La visión de los empresarios va en consonancia con los últimos datos del mercado laboral, ya que a pesar de una aceleración de la economía, el nivel de ocupación se encuentra actualmente en su nivel más bajo desde principios de 2008.

Escenario casi positivo

Un nuevo repunte en la evaluación del desempeño económico reciente marca el escenario, aunque no se vio enteramente reflejado en la valoración respecto al clima de inversiones en el último año. Por primera vez en seis años, el saldo neto de respuestas (“mejor” contra “peor”) se ubicó en terreno positivo. Tres de cada diez empresas cree que la situación económica del país mejoró en el último año. En concreto, creció casi diez puntos porcentuales (32%), mientras que bajó de 26% a 14% la proporción que la evaluó peor a un año atrás.

Sin embargo, también es la primera vez desde 2011 que se observó que la evolución de la situación general de la empresa se ubicó por debajo de la situación económica general. Es decir que la mejora del contexto macroeconómico no se vio reflejada en una evaluación más favorable respecto a la situación general de sus negocios.

Por otra parte, la evaluación del clima de inversiones en el último año subió de 10% a 13% en relación a la edición pasada (abril 2017) y mantiene un saldo de respuestas negativo. Por lo que la evaluación absoluta del clima de negocios sigue siendo “pobre” desde una perspectiva histórica, con solo 32% de los empresarios considerándolo “bueno” o “muy bueno”, mientras que en 2011 y 2012 esa proporción ascendía a más de 60%, según Deloitte.

Evaluación del gobierno

La evaluación de la gestión de gobierno se mantuvo prácticamente estable en relación a abril de este año y permaneció en torno a los valores más bajos desde 2010.

El porcentaje de juicios desfavorables se mantuvo en 58%, al tiempo que subió de 4% a 6% la proporción de valoraciones favorables y cayó de 37% a 36% el porcentajes de opiniones neutras. Si bien la mayoría de las empresas no aguarda cambios en la política económica para 2018, el porcentaje que espera un deterioro subió cuatro puntos porcentuales (de 27% a 31%).

Inflación tiene el visto bueno

El combate a la inflación pasó a tener la mejor calificación por parte de los empresarios al alcanzar un porcentaje de aprobación de 67%, desplazando a la promoción de la inversión, que en los últimos dos años se había mantenido como el área mejor valorada, según la encuesta de Deloitte. También calificaron de forma más favorable el crecimiento económico, mientras revisaron sensiblemente sus juicios respecto a la gestión del gobierno en materia de inserción externa; el saldo neto negativo pasó de 8% a 24%. Mientras que la situación fiscal continuó mostrando una mala calificación, al ser desaprobada por el 68%.

Fuente: El Observador