Diez claves para reforzar la imagen de marca de un restaurante

 

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La clave está en asignar una imagen de marca sólida y consistente que le dé el valor suficiente entre los visitantes para que estos vuelvan una y otra vez e incluso se atrevan a recomendarlo entre sus conocidos. Para ello es necesario seguir una serie de pautas.

1. Adaptarse a los tiempos

Un negocio ha de saber cuándo es el momento adecuado para cambiar ciertos elementos de su marca, sin renunciar a su esencia. El objetivo es darle una nueva atmósfera al local cuando este lleva unos cuantos años de cara al público: la música, la iluminación, los uniformes de los empleados, la cristalería o la distribución del espacio pueden servir a tal fin; aunque lo más recomendable es realizar encuestas entre sus visitantes para conocer sus gustos.

2. Decoración del local acorde a lo que se quiere transmitir

La personalidad de una marca se aprecia en su logo primero y en su decoración después; ambas han de ser capaces de comunicar y conseguir que el comensal se sienta identificado. Para lograrlo resulta imprescindible que el nombre comercial y el logotipo tengan una relación directa con todos y cada uno de los atributos que conforman el restaurante: colores, tipo de letra, carteles, menú…

3. Ampliar la oferta para atraer nuevos clientes

Muchos restaurantes y cadenas de comida rápida se ven obligados a incluir nuevos productos en sus menús con el objetivo de expandir su cuota de mercado. En este sentido destacan Pizza Hut y McDonald´s. La primera, ante la bajada que ha experimentado en los últimos tiempos la venta de pizzas a domicilio, ha comenzado a ofertar -con gran éxito- platos con pasta; el gigante de las hamburguesas, por su parte, está barajando introducir bajo su marca café Premium a un precio asequible.

4. Invertir en publicidad

Un restaurante le da vida a su imagen de marca cuando, a través del marketing, se promociona entre los clientes potenciales con carteles, folletos, anuncios y cualquier otro tipo de campaña que suponga una inversión económica. Aunque lo cierto es que la mejor publicidad es aquella que hacen los comensales cuando disfrutan de una experiencia tan agradable que se atreven a recomendarla, en lo que se conoce como el boca a boca: una técnica tan barata como eficaz.

5. Apostar por una relación cercana con el cliente

Desde el anfitrión hasta el último camarero, pasando por los cocineros o el propio dueño han de contribuir a generar un buen ambiente en el que el cliente se sienta a gusto y desee volver tan pronto como le sea posible.

Este ha de sentir que recibe el mejor servicio por parte del personal en toda su estancia: llegada, atención en la mesa, tiempo de espera. Cualquier momento es bueno para entablar una relación con el visitante.

6. Analizar a los competidores

Independientemente de la actividad que desarrolle una empresa, esta ha de saber cuál es su posicionamiento en el mercado respecto a su competencia más directa, con el objetivo de corregir errores y potenciar aquellos aspectos que marcan la diferencia y lo convierten en un negocio único. Para un restaurante es de vital importancia el desempeño de dos principios: el de mejora y el de aprendizaje.

Analizar a los competidores. Independientemente de la actividad que desarrolle una empresa, esta ha de saber cuál es su posicionamiento en el mercado respecto a su competencia más directa.

7. Crear un sitio web propio

Sirve para establecer una primera toma de contacto pero también para forjar lazos de unión con los comensales más asiduos mediante distintas promociones, ofertas e incluso regalos. La página web de un restaurante ha de incluir una serie de elementos: dirección, fotos, opiniones, carta con el menú, enlaces a los perfiles sociales, etc.

8. Mantener un perfil activo en redes sociales

Además de una página web, una buena manera de consolidar la imagen de marca de un restaurante pasa por tener cuentas en plataformas como Twitter, Facebook o Instagram. Se trata de conseguir una relación directa con el internauta, pues muchos expertos aseguran que la experiencia digital puede ser tanto o más importante que la visita física al establecimiento.

9. Hacer valer la presencia del propietario

El máximo representante de una empresa siempre es su dueño por lo que cuando visitamos un restaurante y este se acerca a nuestra mesa para interactuar con nosotros e intentar conocer la visión que hasta el momento tenemos de su negocio nos reconforta hasta el punto de sentirnos importantes. Conocer al propietario, al igual que al chef o creador de un plato se agradece como cliente.

10. Cuidar la imagen del local

Por último y, aunque parezca obvio, es fundamental que todo el mobiliario del restaurante esté en perfecto estado de conservación: sillas, mesas, lámparas, suelo… La limpieza y el orden también son dos aspectos clave, desde la entrada hasta los baños se ha de cuidar al máximo cada uno de los detalles.

La imagen de marca de un restaurante es un factor clave a la hora de elegir un sitio donde salir a comer pues, más allá de los prejuicios, cada uno de nosotros asociamos una experiencia positiva o negativa a un recuerdo.

Aunque supone un gran trabajo hacerse un hueco entre la clientela más exigente, vemos que la marca es un atributo que puede sufrir variaciones a lo largo del tiempo dependiendo de lo que el propietario del restaurante quiera transmitir. En sus manos está conseguir una buena reputación para su negocio.

Autor Jennifer Rey
Fuente: Diego Coquillat

Imagen: Free Images / giianco941

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